jueves, 10 de marzo de 2016


Via Crucis realizado para la Parroquia de Ntra.Sra. de Madrid.
Son 14 tablas de 15x21cm estucadas y doradas al método tradicional, y pintadas al temple.
No es un Via Crucis al uso. He querido centrarme en las manos y expresar con ellas el simbolismo de cada una de las estaciones.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Icono de San José.- Temple sobre tabla.
Parroquia Ntra.Sra. de Madrid, Madrid.




lunes, 8 de junio de 2015

León I el Magno o el Grande (Toscana, 390 – Roma, 10 de noviembre de 461) fue el papa nº 45 de la Iglesia católica, desde 440 hasta 461.
           Tres fueron los papas que tuvieron el título de Mago: León, Gregorio y Basilio.
            León era hijo de Quintianus y los datos históricos más antiguos lo sitúan como diácono en Roma bajo el pontificado de Celestino I convirtiéndose en un destacado diplomático con el papa Sixto III quien, a petición del emperador Valentiniano III, lo envía a la Galia con la misión de resolver el enfrentamiento entre Aëcio, el comandante militar de la provincia, y el magistrado Albino.
            En esta misión se encontraba León cuando tras fallecer el papa Sixto III, el 19 de julio de 440, conoce su elección como nuevo pontífice. Se dirige entonces a Roma donde es consagrado el 29 de septiembre.
            Combatió exitosamente, mediante la celebración de varios concilios, el maniqueísmo que desde África se había extendido por Italia, el pelagianismo que había rebrotado en Aquilea, y el priscilianismo que se mantenía en España.
Durante su pontificado se celebró, en 451, el Concilio de Calcedonia que proclamó la divinidad y la humanidad de Cristo, «consustancial al Padre por su divinidad, consustancial a nosotros por su humanidad». Ante las afirmaciones de las herejías que sostenían la separación entre el Padre y el Hijo, considerado como inferior al Padre, León restableció la tradición ortodoxa en su célebre carta dogmática a Flaviano, Tomus Leonis, y que fue aprobada por el concilio con las palabras: «Pedro ha hablado a través de León».
El episodio más conocido de su pontificado fue su encuentro, en 452 en la ciudad de Mantua, con Atila, el rey de los hunos, quien había invadido el norte de Italia obligando al emperador Valentiniano III a abandonar la corte de Rávena y refugiarse en Roma. León convence a Atila para que no marche sobre Roma logrando la retirada de su ejército tras la firma de un tratado de paz con el Imperio Romano a cambio del pago de un tributo.
Otra teoría barajada es que Atila se retiró de Italia debido a la hambruna y epidemias que sufría su ejército. Este hecho tuvo una gran importancia simbólica ya que, aunque el Imperio romano seguiría existiendo hasta 476, situaba como principal fuerza política de Europa a la Iglesia y no el Imperio.
            Unos años más tarde, en 455, en una situación similar, los vándalos de Genserico saquearon Roma, pero el papa consiguió que se respetara la vida de sus habitantes y que no fuera incendiada.
             Como papa, asumió el título de pontifex maximus, que habían abandonado los emperadores romanos desde el 382.
            Durante su pontificado se celebró, en el año 451, el Concilio de Calcedonia que proclamó la divinidad y la humanidad de Cristo, «consustancial al Padre por su divinidad, consustancial a nosotros por su humanidad». Ante las afirmaciones de las herejías que sostenían la separación entre el Padre y el Hijo, considerado como inferior al Padre, León restableció la tradición ortodoxa en su célebre carta dogmática a Flaviano, Tomus Leonis, y que fue aprobada por el concilio con las palabras: «Pedro ha hablado a través de León».
            Fue canonizado en 1574, y su festividad se celebra el 10 de noviembre, día de su muerte en 461.


Icono San León Magno. 
Temple sobre tabla dorada con oro 24k.
Colección particular. Madrid

Pantaleón, nació en Nicomedia, actual Turquía a finales del siglo III. Era hijo de Eustorgio y Eucuba y fue médico como su padre. Su nombre, en griego, significa: “El que se compadece de todos”.
Estudió filosofía y retórica y después se dedicó a la medicina. Fue médico del emperador Galerio Maximiano. Apostató de la fe cristiana, que volvió a recuperar gracias a su amigo Hermolano y fue perseguido por Diocleciano en 303. Tras ser torturado de varias maneras, murió decapitado. Según la tradición cristiana, el fallecimiento tuvo lugar bajo una higuera seca, que floreció al recibir la sangre del mártir luego de ser decapitado.
La iconografía representa al santo con una pequeña cruz y un escalpelo, o bien, al pie de un olivo o higuera seca.

Es invocado por los que padecen dolores de cabeza y por los tuberculosos.


Icono San Pantaleón. Colección particular. Cuenca
Temple sobre tabla dorada con oro de 24kilates.

Icono Bautismo de Jesús


       En el Oriente cristiano, la fiesta del Bautismo es mucho más importante que la Natividad, dado que se trata de la gran Teofanía, la plena manifestación de la divinidad de Cristo.
       La iconografía del Bautismo es sencilla y antigua. Se plasma el momento en que Cristo se humilla, la Kénosis, bajando a las aguas del rio Jordán, que anticipa el descenso a los infiernos, de ahí, que Jesús pise las llaves del infierno. 
       A través de la muerte, Cristo salva a la humanidad, y en la desnudez de su cuerpo, revela al nuevo Adán. El paisaje rocoso, se abre a un abismo. El Precursor se inclina levemente ante Jesús que domina las aguas y las santifica. Las aguas del Jordán, se agitan al contacto con el cuerpo de Jesús, 
A sus pies, un arbol y un hacha, imagen de Cristo, que hace alusión a la profecía del profeta Isaías:
"...Ya está el hacha contra la raíz de los árboles..."
        Los tres ángeles, imagen de la Trinidad, con las manos cubiertas en señal de respeto, esperan el momento de recibir el cuerpo desnudo de Cristo, paralelismo de la Eucaristía.

"Las aguas del Jordán te vieron y se retiraron amedrentadas. 
El precursor dijo: ¿Cómo puede un servidor imponer la mano a su Señor?" 
(Himno Gran Hora)

Icono realizado para la Parroquia de Ntra.Sra. de Madrid (Madrid). 
Capilla Bautismal












miércoles, 20 de noviembre de 2013

Icono de la Trinidad.

         El icono de la Trinidad de Andrei Rublev, obra maestra del arte pictórico, es también un compendio de Teología Trinitaria que se ofrece a la mirada de la fe. Data del año 1411 aproximadamente y se encuentra actualmente en la Galería Tetriakov de Moscú. 
       El icono representa, en una primera visión, la visita de los tres ángeles a Abraham junto al encinar de Mambré (Génesis 18, 1-15). A través de esa escena del Antiguo Testamento se abre todo un campo de simbología teológica que nos conduce hasta Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
      El personaje central destaca por su posición, y por el intenso rojo de su túnica que contrasta fuertemente con el azul del manto. Viene de un largo camino, por eso el cuello de su túnica está ligeramente descolocado, una estola dorada cae sobre su hombro derecho. Está mirando hacia su derecha, al segundo ángel, vestido con una túnica azul casi totalmente cubierta por un manto semitransparente. Está como recibiendo al recién llegado, su postura es de reposo. A la derecha tenemos al tercer ángel, cortado por el bastón que sostiene con la mano izquierda. La mano derecha casi parece apoyarse en la mesa como para levantarse. La túnica es azul, como en el caso del personaje de la izquierda, pero el manto es de un verde igual al del suelo sobre el que se apoyan los bancos en que están sentados los tres.
        El azul de las túnicas representa la divinidad de los tres personajes, iguales y distintos a la vez. Es el Dios oculto que parece trasparentarse en el manto del Padre, el Dios que muestra el misterio de su amor hasta la muerte en el rojo del Hijo y el Dios que da vida a toda la creación en el verde que el Espíritu Santo comparte con el suelo.
     En la parte superior vemos una casa, un árbol y una montaña. Son signos de las grandes realidades religiosas del Antiguo y del Nuevo Testamento. La casa es el lugar de la presencia de Dios en medio de su pueblo, el Templo, el árbol simboliza el bien y el mal, la montaña, el lugar donde Dios se manifiesta, el monte Sinaí, el Monte Moriah.
      Si miramos un poco más allá, un circulo exterior enmarca a los tres personajes, y un círculo interior reitera y profundiza el movimiento circular de la escena. Los tres personajes, están unidos entre sí a través de sus miradas.
       Observamos dos centros. Por una parte la copa, que representa la Eucaristía. Por otra, el seno del personaje central: el Hijo.










Diversos iconos realizados en madera de pino. Dorados con oro fino de 24kilates, usando técnicas tradicionales de preparación de las tablas y del dorado al agua. Pintados con temple de huevo.
Pertenecen a colecciones particulares de Cuenca y Ávila.
SIguiendo el sentido de las agujas del reloj: Virgen de la ternura, copia Icono cretense s.XIII Virgen del Beso, Detalle Virgen Vladimir, Detalle Virgen Panumnitos, Hodigitria Portaitissa (Virgen Portera), Virgen Glicophilousa